Decesos en la invasión de Manuel Lozada en 1873

Francisco Javier Romero Montaño[1]·

Encargado del Archivo Histórico de Tequila, Jal.

Los años de 1872 y 1873 fueron cruciales en la historia de Tequila. En las últimas semanas de 1872 la fatalidad sentó sus reales sobre esta villa diezmando a la población a causa de una mortal enfermedad que no respetó género, condición social o tabla generacional, ya que afectó a hombres y mujeres, ricos y pobres, niños y ancianos. Esa enfermedad fue una peste de viruela que entre el 21 de noviembre de 1872,[2] y el 27 de mayo de 1873,[3] les quitó la vida a 171 personas,[4] cantidad que proporcionalmente arroja una víctima por día, registrándose fechas en que hubo cuatro o cinco decesos y días que ninguno, sobre todo en los primeros y últimos días de este periodo. Considerando la pequeña demografía de ese entonces tal cantidad de defunciones en esa época tuvo que ser una verdadera tragedia.

A esa desdicha habrá que agregar otra adversidad que ennegrecía el horizonte de la vida tequilense. Los últimos días del mes de enero debieron propiciar angustia y pavor en más de uno de los vecinos de esta villa, pues alarmantes noticias hacían saber que era cuestión de días o de horas para que la turba lozadista procedente del Cantón de Tepic arribara a este lugar y derramara sangre por doquier.

La autoridad política en ese momento en Tequila era Sixto Gorjón. Algunos relatos históricos reseñan que organizó a la población con la finalidad de defenderla y de retrasar el paso de esa horda a la capital del estado. El relato ofrece la impresión de ser una odisea inverosímil, ya que se antoja casi imposible que los escasos cincuenta vecinos que dice la crónica hicieron frente, hubieran salido bien librados al enfrentarse a todo un contingente enardecido y deseoso de acabar con el sistema establecido y librarse de una represión sufrida por siglos.[5]

 

Es fácil pensar que ante un enfrentamiento de esa magnitud la cantidad de muertos debería de haber sido impresionante, por lo menos los cincuenta a que se hace referencia, pero curiosamente se registra solo un deceso. Se trata del de Ignacio Timoteo Montaño Cruz Aedo, cuya defunción se asentó en los libros parroquiales en los siguientes términos:

Al margen: Tequila. Ygnacio Montaño, adulto.

Dentro: En el Campo Santo de Tequila, en veinticinco de Enero de mil ochocientos setenta y tres se sepultó el cadáver de D. Ygnacio Montaño, de treinta y ocho años de edad, de estado soltero, hijo legitimo de D. Antonio Montaño y de Da. Nepomucena Cruz Aédo, murió ayer a las cinco y media de la mañana, por una bala que recibió en la heroica defensa que de esta plaza hicieron sus habitantes, no se confesó por ser violenta su muerte y para constancia la firmó el Señor Cura.

Refugio Báez.[6]

La anterior partida de defunción ofrece testimonio de la muerte de uno de los habitantes de esta población señalando que su muerte la causó una bala y que ocurrió en una heroica defensa presentada por sus habitantes, pero no se registró ningún otro deceso más, circunstancia que impide perpetuar en la historia los nombres de algunos otros que pudieron haber ofrendado su vida en esa hazaña. La muerte del defensor Ignacio Montaño también se registró por la autoridad civil y a la letra dice:

Número 118. Ygnacio Montaño- En la Villa de Tequila á veinte y cuatro de Enero de mil ochocientos setenta y tres á las diez de la mañana y ante la autoridad que suscribe el Ciudadano Marcos Montaño mayor de edad no indígena y de esta vecindad, dijó que hoy a las cinco y media de la mañana falleció de herida de arma de fuego el Ciudadano Ygnacio Montaño de treinta y ocho años de edad, casado, comerciante. Fueron testigos de este acto el Ciudadano Juan Enríquez Lara y Rafael Carrillo, mayores de edad y sin parentesco con el interesado. Se dió lectura a la presente y conformes los registrados con su contenido firmaron- Sixto Gorjón- Marcos Montaño- Juan E. Lara- Rafael Carrillo[7].

Es muy interesante una trascripción ubicada justo enseguida de la partida de defunción de Ignacio Montaño, la cual textualmente dice así:

A consecuencia de haberse interrumpido el orden constitucional en esta Villa por la invasión de las fuerzas lozadeñas, acaecidas en veinte y cuatro de Enero del presente año, quedó en suspenso el registro civil en esta cabecera hasta esta fecha que continua autorizando por Ministerio de la Ley el que suscribe como Presidente Interino del Ayuntamiento. Tequila, febrero diez de mil ochocientos setenta y tres.- Marcos Montaño.  

La anterior trascripción ofrece fiel testimonio de que se trastocó la vida ordinaria en todos los sentidos y por su contenido pudiera justificarse la ausencia de registros de otros decesos al señalar que: quedó en suspenso el registro civil, pero a diferencia de la interrupción sufrida en el ayuntamiento, los libros parroquiales se mantuvieron al corriente e incluso allí no quedó testimonio de la muerte de otros defensores, pudiéndose deducir que los lozadistas tocaron parcialmente esta villa sin distraer su objetivo final que era Guadalajara.

Algunos de los decesos que pudieran relacionarse con los sucesos violentos de ese tiempo y que fueron registrados en los libros parroquiales son los de Manuel Ramírez Ibarra, cuya inhumación tuvo lugar el 30 de enero de ese año, en su partida de defunción se asentó: “murió en la Guerra de Guad.a…”. Ese mismo día se sepultó a Dámaso Rodríguez, de él se asentó: “…originario de San Luis (pueblo)…murió en esta Villa de un dolor…”. Otro deceso es el de Teodoro Cárdenas González, su entierro también se llevó a cabo el 30 de enero y en acta se anotó: “murió en esta Villa de heridas que recibió en la guerra…”, un día después se sepultó el cadáver de Cruz Ocampo del que se asentó que era vecino de Chapala y que: “murió en esta Villa de heridas”. El mismo día 31 de enero a las siete de la mañana fue pasado por las armas Quirino Sánchez de la Torre, joven de dieciséis años de edad, de origen tequilense e hijo de Basilio Sánchez y de Bonifacia de la Torre. El día tres de febrero fue sepultado el cuerpo de Estanislao Rubio Álvarez, en su partida de defunción se asentó que era hijo de Martín Rubio y de Aleja Álvarez y que: “…murió en esta Villa a consecuencia de unas heridas que recibió en la guerra…”[8]

Las partidas de defunción de estos seis individuos ofrecen las siguientes conclusiones:

  • Con la de Dámaso Rodríguez, originario del pueblo de San Luis, se deduce que los lozadistas se establecieron por unos días en este lugar,
  • Con el fusilamiento del tequilense Quirino Sánchez de la Torre se deduce que en su retorno a Nayarit los lozadistas temporalmente ejercieron poder en este lugar,
  • Con la de Manuel Ramírez Ibarra, herido en Guadalajara se puede deducir que la avalancha de la guerra sacó de su entorno a más de un vecino, y
  • Con las de Teodoro Cárdenas González, Cruz Ocampo, vecino de Chapala, y Estanislao Rubio Álvarez, muertos en diferentes fechas y a consecuencias de heridas sufridas en la guerra se deduce que aun cuando no hayan muerto en el campo de batalla fueron las víctimas de esa invasión.

Con respecto a la anotación que se hizo en el libro del Registro Civil y que ofrece fiel testimonio de que los asentamientos demográficos fueron suspendidos, se deduce que por unos días las fuerzas de Manuel Lozada asolaron la región y que fue hasta el 10 de febrero de ese año de 1873 en que el orden fue restablecido, haciéndose con nuevas autoridades, ya Marcos Montaño asumió el poder y relevó de manera interina a Sixto Gorjón.[9]

La nueva autoridad, Marcos Montaño, era hermano del fallecido Ignacio, ambos sobrinos del reconocido liberal y defensor de la Reforma Miguel Cruz Aedo, aliado incondicional que fue de Benito Juárez y gobernador de Durango.  Aunque los hermanos Montaño Cruz Aedo eran vecinos de Tequila, nacieron en Guadalajara, fueron hijos de Antonio Montaño Cuesta y de María Juana Nepomucena Cruz Aedo Arellano. El padre de ellos era originario de Cocula y la madre de Guadalajara.[10] Tuvieron por abuelos paternos a Miguel Montaño y a Manuela Cuesta y maternos a Juan Simón Cruz Aedo y a María Juana Arellano. Se desconoce en qué fecha se establecieron en Tequila, pero debieron de tener una buena posición social, deduciéndose por el oficio que se les reconoce de comerciante, por sumarse a la defensa y porque Marcos fue electo autoridad. Ignacio era él mayor, nació el 24 de enero de 1835, exactamente treinta y ocho años después encontró la muerte en defensa de la hoy ciudad tequilense. Recibió su bautismo el día en que nació y su partida bautismal dice:

Al margen: Ignacio Timoteo.

Dentro: En la Yglesia Parroql. de Sta. Ma. de Guada. en 24 de Enero del año de 1835 El Presbo. Dn. José Ma. Rincón con licencia del párroco baptiso solemte. á Ygnacio Timoteo nació el día 24 de Enero de 835 a las 7 de la mañana hijo legitimo de Antonio Montaño y Nepumocena Cruz Aedo Abuelos Paternos Manuel Montaño y Manuela Cuesta. Abuelos Mats. Cimón Cruz Aedo y Juana Arellano; padrinos Da. Juana Cruz Aedo a quien advertí su oblign. y parentesco espiritual y pr. q. conste lo firme con el Sor. Cura.

Espinosa                     J. Ma. Rincón.[11]  

Marcos, el mismo que acudió a registrar la muerte de su hermano Ignacio y que suplió a Sixto Gorjón como autoridad civil el día 10 de febrero de 1873, nació en la misma ciudad de Guadalajara el día 25 de abril de 1836, un día después fue bautizado en la parroquia de Ntra. Sra. de Guadalupe, ambos bautismos los celebró el mismo sacerdote y apadrinó la misma madrina.[12] En el matrimonio Montaño Cruz Aedo hubo al menos otros tres hijos, Francisca de la Concepción que nació el 29 de enero de 1832, José Antonio Tiburcio nacido el 9 de septiembre de 1833 y María Carmen que vio la luz primera el 17 de julio de 1840, todos en Guadalajara.[13]

Con esta breve reseña, el Ayuntamiento de Tequila 2012-2015 presidido por el Lic. Gilberto Arellano Sánchez muestra su interés en difundir el devenir histórico de esta emblemática ciudad y rinde un sencillo homenaje a los personajes que de alguna u otra manera participaron en ese momento crucial en el cual los tequilenses decidieron enfrentar a las fuerzas del nayarita Manuel Lozada, actitud que luego habría propiciar que esta población recibiera como premio el titulo de ciudad a través de un decreto propuesto por el poder ejecutivo y aprobado por el poder legislativo, asimismo también por decreto oficial se otorgó una medalla de honor a algunos ciudadanos, pero de esto ya se dará cuenta en otra publicación generada por el Archivo Histórico de Tequila y se ofrecerán más pormenores sobre la vida de Sixto Gorjón y de otros personajes más.

Archivo Histórico de Tequila

1  Desde el día primero de julio del presente año se le confirió el resguardo del Archivo Histórico de Tequila. Es Cronista Municipal de Magdalena desde 1992. Consocio de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco. Autor de diversas investigaciones históricas.

2  El primer deceso por viruela fue de J. Tranquilino Guzmán Becerra, infante de Tequila de tres años e hijo de Victoriano Guzmán y de Sotera Becerra. Acta s/n asentada en la foja 105 frente del Libro de Defunciones de la Parroquia de Tequila que inicia el 7 de marzo de 1867 y concluye el 3 de mayo de 1878.

3  La última muerte por viruela fue la de María Feliciana Virgen Carvajal, niña de un año de edad de Tequila, hija de Juan Virgen y de Margarita Carvajal. Acta s/n asentada en la foja 136 frente del Libro de Defunciones de la Parroquia de Tequila que inicia el 7 de marzo de 1867 y concluye el 3 de mayo de 1878.

4 Quizá hubo más muertos, pero solo esos se registraron en el Archivo Parroquial y en el Registro Civil.

5 Un grave problema al que se enfrenta el investigador es que las fuentes disponibles no coadyuvan mucho en el esclarecimiento de ese momento histórico.

6 Acta s/n asentada en la foja 112 vuelta y 113 frente del Libro de Defunciones de la Parroquia de Tequila que inicia el 7 de marzo de 1867 y concluye el 3 de mayo de 1878.

7 Acta No. 118 asentada en la foja 26 vuelta del Libro de Defunciones de 1873 del Ayuntamiento de Tequila.  Ambas actas se complementan, solo difieren un poco, en una se dice que el occiso es soltero, en la otra que es casado, y a través de una de ella se conoce que era de oficio comerciante.

8 Actas s/n asentadas entre las fojas 112 vuelta y 119 frente del Libro de Defunciones de la Parroquia de Tequila que inicia el 7 de marzo de 1867 y concluye el 3 de mayo de 1878.

9 Sixto Gorjón retomó el poder en ese mismo año de 1873 y lo conservó al menos en 1874, 1875 y 1876. En 1877 la autoridad fue detentada por Malaquías Cuervo.

10 Fue posible acceder a esta información a través de su partida matrimonial.

11 Acta s/n asentada en la foja 44 frente del Libro de Bautismos de la parroquia de Ntra. Sra. de Guadalupe en Guadalajara, que inicia el 20 de abril de 1834 y concluye el 28 de mayo de 1838.

12 Acta s/n asentada en la foja 102 vuelta del Libro de Bautismos de la parroquia de Ntra. Sra. de Guadalupe en Guadalajara, que inicia el 20 de abril de 1834 y concluye el 28 de mayo de 1838.

13 Actas asentadas en los libros de la parroquia de Ntra. Sra. de Guadalupe.

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