Anti-reglamentarios los puestos de cantaritos en la plaza y atrio

fandres2Por Andrés Contreras Comparán

Reciban un cordial saludo así como mi opinión de esta circunstancia que se presenta en nuestro Pueblo Mágico; se trata de la práctica ya popular de vender cantaritos en la vía pública.

Si los cantaritos se venden en un restaurante, es obligatorio que sea acompañado con alimentos. Si se venden en una cantina o cabaret, se pueden vender solos pero sin presencia de menores y en lugar reservado a la vista del público. Entonces, su venta en la calle está estrictamente prohibida y por ello el gobierno municipal no debe otorgar permisos.

Me pregunto si los reglamentos y convenios para proteger la imagen urbana de Tequila Pueblo Mágico tienen alguna validez para el gobierno municipal.

Tenemos, por ejemplo, el reglamento que sanciona la venta de bebidas alcohólicas en la vía pública; el reglamento que requiere una licencia aprobada por el Comité de Giros Restringidos para poder vender bebidas alcohólicas; el reglamento que prohíbe la venta de bebidas alcohólicas a menores; el convenio con el programa Pueblos Mágicos para mantener limpia la plaza y el atrio de vendedores ambulantes.

Y también tenemos criterio para reconocer que una violación a los reglamentos es una falta a la responsabilidad del gobierno de “cumplir y hacer cumplir la ley”. Cuando ni el gobierno respeta la ley, menos se puede esperar de la ciudadanía.

Las leyes y convenios no son ocurrencias de alguien; reflejan la experiencia de la vida en comunidad y la necesidad de regular la actividad de los ciudadanos, para que sus actos no afecten a los demás. Pero lo principal es que las leyes y convenios reflejan intensiones sociales como, por ejemplo, lograr una convivencia armónica o tener y mantener un entorno urbano agradable, saludable, idóneo para los proyectos sociales.

En el caso de Tequila, el proyecto social que ha recibido mayor atención de las autoridades y de la ciudadanía en los últimos años es el turismo. Pero un proyecto turístico sustentable requiere de servicios de calidad y de un entorno urbano atractivo y seguro para nuestros visitantes.

Es aquí que los puestos ambulantes, como son los puestos de cantaritos en la plaza y atrio, ofrecen un servicio y generan empleos pero también estropean el entorno urbano y violan la ley en materia de venta de bebidas alcohólicas, porque los cantaritos no son un producto artesanal, sino una bebida alcohólica.  Ante esto, el gobierno debe conciliar estos intereses pero no por medio de ocurrencias, sino en el marco de la ley y los convenios vigentes.

No hacerlo así ocasiona problemas como la molestia de la ciudadanía y además se pone en riesgo el proyecto turístico porque los convenios con el Programa Pueblos Mágicos requieren al Ayuntamiento que regule el ambulantaje en la zona centro de la ciudad o de lo contrario puede perder la denominación de Pueblo Mágico y los millones de pesos que se reciben cada año. Esto sería lamentable.

¿En qué estaba pensando el Consejo de Giros Restringidos cuando permitió los puestos de cantaritos en la plaza y atrio? ¿Acaso pensó por un momento en ajustarse a las leyes y convenios vigentes?

Ya tenemos que comenzar a hacer las cosas bien.

Si no se hacen obras  porque no hay dinero, por lo menos el gobierno había de aplicar los reglamentos. Para eso no se ocupa dinero; sólo se ocupa voluntad y responsabilidad.

Sólo con el ánimo de construir emito esta opinión. Me despido de ustedes. Saludos.

cantaritos2

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